Investigación y reconstrucción de accidentes de tráfico
El papel de los cuerpos de seguridad y los juzgados en la investigación de un accidente
La Investigación y reconstrucción de accidentes de tráfico es una actividad cuyo principal objetivo es llegar a unas conclusiones de cómo se produjo el accidente, llegar a saber cómo acontecieron los hechos y por qué, en definitiva buscar la VERDAD.
Importancia del rigor en la investigación
Cuando un accidente de tráfico se ha producido, la misión de las Fuerzas Actuantes, ya sea Guardia Civil o Policía Local y de los Juzgados es la de constatar cómo se ha encontrado el escenario de los hechos para que, sobre los datos recogidos, poder hacer la verdadera «reconstrucción» del accidente.
Es esta una actividad muy importante y que requiere gran rigor a la hora de determinar causas. Se necesita una preparación superior en este campo para poder realizar con garantías este tipo de investigaciones. El intrusismo es peligroso en este mundo, ya que es habitual ver «construcciones» de accidentes y no «reconstrucciones». Es decir, no se puede falsear la verdad para lograr un objetivo marcado ya de antemano.
El verdadero objetivo del investigador de accidentes es buscar la verdad y nada más.
Reconstrucción de accidentes complejos: casos y procedimientos
Reconstruir un accidente de tráfico es aportar todos los elementos necesarios para poder llegar al conocimiento de cómo, y a ser posible por qué, el evento ha tenido lugar.
En muchas ocasiones es tan compleja la labor de confección de un trabajo de reconstrucción que ni la entidad del accidente lo justifica, ni en otros casos es preciso, por poderse llegar al conocimiento, siquiera sea aproximado, a través de testimonios directos o de conclusiones de fácil comprensión. Por ejemplo, una colisión frontal por un adelantamiento indebido, aceptado por los conductores intervinientes, no ofrecerá dudas de ninguna clase.
Tecnología avanzada para la reconstrucción de accidentes
Animaciones 3D
Gramaticalmente, accidente es cualquier suceso eventual que altera el orden regular de las cosas; en una segunda acepción, puede entenderse por tal cualquier alteración o indisposición que priva del movimiento, del sentido o de ambas cosas. En esta acepción amplia de accidente como lo contrario a lo normal, cualquier cosa que modifique la forma natural de la circulación de un vehículo puede considerarse como accidente.
Pero de manera específica, el Diccionario de la Lengua Española define el accidente como suceso eventual o acción del que involuntariamente resulta daño para las personas o las cosas.
Pero en la práctica y dejando al margen definiciones, el accidente de tráfico es algo con lo que convivimos normalmente como con cualquier otra actividad de la vida. Vemos y escuchamos noticias de graves accidentes con resultados de personas fallecidas y nos conmueven el tiempo que tarda la siguiente noticia en llegar. Y lo terrible en realidad es eso, que tratemos los accidentes de circulación con una cierta naturalidad, señal inequívoca de que se producen con una asiduidad nada deseada. Todos tenemos la obligación de aportar nuestro granito de arena para erradicar este tipo de hechos. Pero desgraciadamente se producen y, debido a las graves consecuencias que suelen llevar implícitas, hemos de tratarlos con la sensibilidad que se merecen.